¿Sanidad pública o privada? Esta es una dicotomía frente a la cual se encuentran multitud de personas, sobre todo en un momento como el actual en el que se sufre una importante saturación con largas listas de espera y dificultad para acceder a importantes pruebas diagnósticas. En el artículo de hoy, reflexionamos en torno a ambos sistemas.

¿Es mejor la sanidad pública o privada?

En España, tenemos la suerte de contar con una sanidad pública de calidad y al alcance de todos. Esta es su principal ventaja: todas las personas tienen el mismo acceso a la atención sanitaria y, por tanto, un paciente no tiene que acabar en situación de pobreza debido a los elevados costes médicos a los que tendría que hacer frente si no existiera un sistema público o no tuviera contratada una buena póliza.

No hay duda de que es importante valorar su función básica y de primera necesidad. Sin embargo, tampoco se puede negar que, como sistema predominante, presenta peligrosas vulnerabilidades. El principal problema es su saturación y el constante incremento de los recortes. En la mayoría de los casos, los tiempos de espera pueden llegar a doblar a los del sistema privado.

Por su parte, el principal inconveniente del sistema privado es su precio. Muchas personas acuden a la sanidad privada por su agilidad y comodidad, para gozar de una segunda opinión médica o para tener acceso a los tratamientos más avanzados. Sin embargo, el precio que comporta puede llegar a ser muy elevado, especialmente si no se dispone de un seguro de salud. No todas las personas pueden permitirse pagar un precio tan alto, aunque sea por salud. Igualmente, determinadas personas (de avanzada edad, embarazadas o personas con enfermedades crónicas) pueden encontrarse con negativas a la hora de solicitar un seguro médico.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el debate entre si es mejor la sanidad pública o la privada es complejo de abordar, pero… ¿Y si pudiésemos tener lo mejor de cada uno?

Ventajas de la sanidad pública

  • Servicios gratuitos: La principal ventaja de la sanidad pública es que la asistencia sanitaria es gratuita. Por tanto, el paciente no debe asumir elevados costes médicos que podrían hacerle endeudarse o, directamente, dejar de acudir al médico por no poder hacer frente a los gastos.
  • Sistema universal y accesible:La sanidad pública promueve un sistema equitativo y de igualdad social.
  • Mayor inversión: Gracias a los fondos públicos, la inversión en equipamiento e investigación es mucho mayor. Por ello, en los casos más complejos, los hospitales públicos suelen ser los que más avances consiguen.
  • Enfermedades crónicas: En relación con el punto anterior, la sanidad pública también destaca a la hora de tratar enfermedades crónicas que requieren de una asistencia continuada, en algunos casos, de por vida.

Ventajas de la sanidad privada

  • Agilidad: A la hora de concertar cita o de solicitar cualquier tipo de servicio médico, la respuesta es más rápida en los centros privados.
  • Especialistas y centros de tu elección: Otra de las grandes ventajas de la sanidad privada es la posibilidad de elegir a los especialistas y los centros médicos en los que quieres ser tratado.
  • Comodidad y confort: En caso de hospitalización, el paciente y su acompañante pueden hacer un uso individual de las habitaciones, además de tener derecho a múltiples comodidades que hacen la estancia mucho más agradable.
  • Segunda opinión médica: La sanidad privada facilita al máximo la obtención de una segunda opinión médica, algo difícil de conseguir a través de la sanidad pública.
  • Todo tipo de tratamientos o pruebas: Por último, tampoco hay que olvidar que determinadas pruebas diagnósticas y tratamientos que no están cubiertos por la sanidad pública, pero que sí se contemplan en la sanidad privada

Diferencias entre sanidad pública y privada

Como hemos visto a lo largo del post, tanto la sanidad pública como la privada aportan infinidad de ventajas. Tradicionalmente, ambos sistemas se han considerado opuestos, pero pueden y deben entenderse como dos modelos totalmente complementarios. Como ya hemos comentado en otras ocasiones en nuestro blog, acceder a determinados servicios de un modelo sanitario no implica tener que renunciar al otro. De hecho, el acceso a ambos nos permite tener lo mejor de cada uno de ellos en cualquier momento, dependiendo de nuestras necesidades.

En el mercado, existen infinidad de productos que permiten tener acceso a la sanidad privada pero, la mayoría de ellos, a un precio muy elevado. En iSeguros, hemos diseñado el seguro de Salud Bienestar y el seguro de Salud Bienestar Sénior, unas pólizas orientadas a familias y a personas de cualquier edad que permiten el acceso inmediato a tratamientos, actos médicos y servicios de bienestar privados, además de brindar atención 24 horas. Todo ello, a unos costes mucho más económicos que los establecidos para particulares. Con actos y servicios a precios concertados a cargo del asegurado y varios servicios gratuitos y reembolsables anuales.

Con el seguro de Salud Bienestar, no tendrás que elegir entre sanidad pública o privada. Podrás ahorrar una gran cantidad de dinero sin tener que renunciar a la asistencia sanitaria más completa y ágil. Para más información, ¡no dudes en contactar con nosotros!