¿Sanidad pública o privada? Esta es una dicotomía frente a la cual se encuentran multitud de personas, sobre todo en un momento como el actual. En el post de hoy, reflexionamos en torno a ambos sistemas.

¿Es mejor la sanidad pública o privada?

En España, tenemos la suerte de contar con una sanidad pública de calidad y al alcance de todos. Esta es su principal ventaja: Todas las personas tienen el mismo acceso a la atención sanitaria y, por tanto, un paciente no tiene que acabar en situación de pobreza debido a los elevados costes médicos a los que tendría que hacer frente si no existiera un sistema público o no tuviera contratada una buena póliza.

No hay duda de que es importante valorar su función básica y de primera necesidad. Sin embargo, tampoco se puede negar que, como sistema predominante, presenta peligrosas vulnerabilidades. El principal problema es su saturación y el constante incremento de los recortes derivados de la crisis. En la mayoría de los casos, los tiempos de espera pueden llegar a doblar a los del sistema privado.

Esta difícil situación, se ha visto agravada por la crisis del Covid-19. Hace meses que los hospitales y centros médicos públicos están trabajando por encima de sus posibilidades. Las largas listas de espera evidencian un estancamiento del sistema público que tardará en recuperarse.

Ventajas de la sanidad privada

En un momento como el actual, una de las principales ventajas que puede ofrecernos la sanidad privada es la agilidad. Sin largas esperas, ni retrasos en el diagnóstico de pruebas importantes. Gracias a las pólizas de salud privadas se puede tener acceso prácticamente inmediato al especialista elegido.

La comodidad y confort es otra de las principales ventajas de la sanidad privada. En caso de hospitalización, el paciente y su acompañante pueden hacer un uso individual de las habitaciones, además de tener derecho a múltiples comodidades que hacen la estancia mucho más agradable.

Por otro lado, la sanidad privada goza de una evolucionada tecnología y de los medios más avanzados para tratar cualquier dolencia. Contratando una póliza, se tiene acceso a los mejores y más avanzados tratamientos o pruebas, en algunas ocasiones no disponibles en la seguridad pública.

Por último, es importante tener en cuenta que, al contratar un seguro de salud privado, no se está renunciando a la sanidad pública. Tradicionalmente, la sanidad pública y la sanidad privada se han considerado dos modelos opuestos, pero pueden y deben entenderse como dos modelos totalmente complementarios. Como ya hemos comentado en otras ocasiones en nuestro blog, acceder a determinados servicios de un modelo sanitario no implica tener que renunciar al otro. De hecho, el acceso a ambos nos permite tener lo mejor de cada uno de ellos en cualquier momento, dependiendo de nuestras necesidades.

La sanidad privada en España

La sanidad privada en España vive un momento de plenitud. Lo demuestra el hecho de que el volumen de primas de salud en el primer trimestre de 2020 ascendió a los 2.348 millones de euros, con un avance del 6,1% respecto al mismo periodo del año anterior. El motivo de este aumento es claro: Muchas familias se han dado cuenta de la importancia de tener acceso inmediato a una sanidad solvente y de calidad.

En definitiva, el acceso inmediato a los sistemas médicos más avanzados debería estar siempre garantizado y la ventaja que puede ofrecerte un buen seguro de salud es que, por una pequeña prima mensual, podrás gozar de una sanidad privada inmediata en los centros hospitalarios y especialistas más prestigiosos del país.

Por último, queremos recordarte que, si estás interesado en un seguro de salud, puedes contactar con nosotros sin compromiso. Nuestras pólizas se encuentran en el ranking de los mejores seguros médicos de 2020.  Por ello, podemos garantizarte la máxima calidad y un servicio totalmente personalizado y adaptable a tus necesidades reales.