Los recortes que aún arrastra el sistema de los años de crisis, junto con el hecho de que no se cubren bajas por enfermedad, vacaciones o formación de los profesionales conlleva que los días de promedio que una persona debe esperar para ser atendido por un médico oscilen entre 5 y 25 días.

Con el fin de no tener que sufrir sistemáticamente esta situación, contratar un seguro médico puede ser una buena opción. Por un lado, contribuirás a reducir la presión asistencial del país y, por otro lado, podrás disfrutar de la tranquilidad de saber que cuando necesites ir al médico, recibirás atención el mismo día en el caso del médico de familia y en pocos días en el caso de los facultativos especialistas.