En general, tenemos tendencia a pensar que arreglaremos las cosas cuando se estropeen, sin pensar que generalmente es más económico realizar un buen mantenimiento.

En nuestro territorio existe poca cultura del mantenimiento y esto provoca que se produzcan una gran cantidad de siniestros que el seguro no puede cubrir. Pero, principalmente, el problema real es que el valor de la finca y de cada uno de los hogares se va devaluando.

El mantenimiento de los edificios es única y exclusivamente responsabilidad de los propietarios y por eso os recomendamos invertir en mantenimiento. Pensad que un edificio relativamente nuevo puede tener más problemas derivados de la falta de mantenimiento que un edificio de más de cien años con un buen mantenimiento.

Os recomendamos que periódicamente hagáis una revisión de los principales elementos del edificio y planifiquéis las inversiones para ir realizándolas gradualmente y evitar, de esta manera, sorpresas desagradables.