Ya prácticamente en fase de desescalada, uno de los grandes interrogantes es saber cómo evolucionará la sanidad pública después del coronavirus. En el post de hoy, hablamos de los principales retos a los que deberá hacer frente, del papel de la sanidad privada y de la necesidad de contratar un seguro de salud, sobre todo en un momento como el actual. 

 

¿Cómo evolucionará la sanidad superado el Covid-19?

En España tenemos la suerte de contar con una sanidad pública de calidad y al alcance de todos. En las últimas semanas, hemos sido más conscientes que nunca de la importancia de contar con este servicio público de primera necesidad y del enorme trabajo que realizan a diario nuestros sanitarios. 

En gran medida, gracias a ellos estamos a punto de alcanzar la tan ansiada fase de desescalada y, precisamente, una de las grandes preguntas que giran en torno a nuestro sistema sanitario es el hecho de saber cómo evolucionará en los próximos meses. 

A lo largo de estas semanas, el Ministerio de Sanidad decretó que todas aquellas intervenciones, pruebas o consultas que debían tener lugar durante el Estado de Alarma serían aplazadas hasta que se tuviera un mayor control sobre la pandemia. El objetivo era claro: Evitar la propagación del virus y la saturación de nuestros hospitales y centros de salud.

Sobre las medidas tomadas, lejos de ser cuestionadas, es importante tener en cuenta que han provocado consecuencias que determinarán el servicio facilitado en los próximos meses. Superada la crisis sanitaria, es muy probable que el servicio público se resienta como consecuencia del enorme esfuerzo que ha debido de realizar durante estas duras semanas. 

Es decir que, superada la crisis, los problemas de listas de espera de la sanidad pública aumentarán y la inversión será recortada, por las grandes inyecciones de capital que se están realizando actualmente para resolver la crisis. No tenemos datos de cuál será el impacto real de la situación. De momento, solo podemos analizar las cifras disponibles hasta ahora. Las expuestas a continuación hacen referencia a la capacidad de la sanidad pública para atender a los pacientes actualmente. Sin embargo, se puede deducir que, dada la larga lista de espera que acumulan determinados servicios de salud, durante los próximos meses viviremos un escenario sin precedentes.

 

Altas listas de espera en la sanidad pública

Según los datos obtenidos de las listas publicados por el Ministerio de Sanidad, se estima una espera de 115 días para intervenciones quirúrgicas y de 81 días para consultas externas a especialistas. Estos datos, aunque significativos, no nos permiten conocer con exactitud cuál es el tiempo real de espera que afronta el paciente desde que es derivado al especialista, hasta que se somete a una intervención quirúrgica. 

gráfico listas de espera
Fuente: Catalana Occidente

Estas cifras contrastan con las aportadas en el estudio RESA 2019 de la Fundación IDIS, en el que se refleja que la espera media quirúrgica en la sanidad privada se sitúa en los 30,47 días. Es decir, una cifra casi cuatro veces inferior a la aportada por el Ministerio de Sanidad. 

Además, la espera media para consultas se encuentra cerca de los 12 días, 7 veces inferior a la que existe en la sanidad pública, mientras que las pruebas diagnósticas se encuentran entre los 6 días para un TAC  y los 11 días para Mamografías, casi cinco veces inferior a la sanidad pública.

A modo de ejemplo, analizamos las cifras aportadas durante el mes de febrero por la Generalitat de Cataluña en relación a las listas de espera para intervenciones del total de centros sanitarios de la província de Girona:

Las 15 intervenciones con mayor número de pacientes en lista de espera fueron:

  • Artroscopia: 969
  • Varices: 807 
  • Herniorrafia inguinal / femoral: 687 
  • Extracción quirúrgica de diente: 669
  • Juanetes y otras deformidades del dedo del pie: 601
  • Hernias umbilical, incisional y otras: 552
  • Excisión lesión cutánea: 529
  • Operaciones de músculo, tendón y fascia de la mano: 485
  • Reparaciones articulares: 469
  • Liberación canal carpiano: 465
  • Cirugía instrumentada del raquis: 447
  • Operaciones sobre órganos sexuales femeninos: 432
  • Colecistectomia: 415 
  • Septoplastia o rinoplastia: 388
  • Vasectomía: 372

 

¿Sanidad pública o privada?

Es evidente que la crisis sanitaria ha afectado y provocará unas graves consecuencias en nuestra sanidad. Es por ello que, para evitar el colapso de nuestro sistema público, ahora resulta más importante que nunca tener acceso también al sistema privado.

Tradicionalmente, la sanidad pública y la sanidad privada, se han considerado dos modelos opuestos, pero pueden y deben entenderse como dos modelos totalmente complementarios. Acceder a determinados servicios de un modelo sanitario no implica tener que renunciar al otro. De hecho, utilizar ambos nos permite tener lo mejor de cada uno de ellos en cualquier momento, dependiendo de nuestras necesidades. No hay duda de que todo ello es sinónimo de contar con la mejor y la más completa sanidad.

 

¿Por qué contratar un seguro de salud?

Las cifras expuestas anteriormente demuestran que la sanidad privada resulta considerablemente más accesible que la sanidad pública. Ésta es una de las principales ventajas de contar con un seguro de salud, aunque no es la única. 

Entre los motivos por los cuales contratar una póliza médica también debemos considerar la resolutividad de la sanidad privada y la calidad técnica de los procesos atendidos. 

 

Normalmente, cualquier seguro de salud ofrece multitud de servicios que aportan importantes beneficios:

  • Amplio y renovado cuadro médico de calidad
  • Amplia cobertura sanitaria
  • Reembolso de gastos de farmacia 
  • Segunda opinión médica 
  • Servicio de orientación médica telefónica o mediante videollamada
  • Medicina y chequeos preventivos
  • Cobertura médica en el extranjero
  • Seguimiento completo del embarazo por un ginecólogo, además de cobertura ginecológica y pediátrica por reembolso fuera de cuadro médico
  • Homeopatía y Acupuntura
  • Psicología
  • Podología
  • Amplia cobertura dental
  • Tratamientos de cuidado personal
  • Mayor comodidad en caso de hospitalización

 

En definitiva, no hay duda de que la sanidad privada es un elemento imprescindible del sistema sanitario, sobretodo en un momento como el actual y a la hora de afrontar los futuros retos a los que deberá hacer frente la sanidad en nuestro país. En ese sentido, contar con un seguro de salud que pueda dar respuesta a nuestras expectativas y necesidades reales es y seguirá siendo un factor clave.