Evidentemente, todos quisiéramos evitar todos los accidentes posibles. A la hora de la verdad, existen factores que no dependen de nosotros, pero hay otros que si y, a veces, por obvios, los olvidamos y no los tenemos en cuenta. Por ese motivo, nos gustaría comentar algunas cosas para tener en cuenta como propietarios y usuarios de una embarcación.

En primer lugar, es importante navegar con toda la formación necesaria para hacerlo. El mar puede ser muy peligroso y es necesario saberlo. Por lo tanto, es recomendable alejarse del pensamiento “esto es muy fácil y yo lo sé todo”, porque las condiciones (estado del mar, temporal…) pueden cambiar en poco rato y es necesario saber actuar. Solo si se disponen de los conocimientos necesarios será posible hacerlo y, de este modo, evitar un accidente con consecuencias.

La administración marítima organiza cursos y certificaciones cada año para evitar y reducir el riesgo de accidentes de embarcación. Cuando se produce un accidente por imprudencia o por un uso abusivo o ilegal de una embarcación, el capitán puede perder la licencia de navegación.

Si disponéis de la formación adecuada sabréis cuales son las tareas que se deben llevar a cabo a bordo, las medidas de seguridad que se tienen que adoptar, los equipos de trabajo que se deben utilizar… También tendréis la información correcta sobre los elementos de protección individual y colectiva que tenéis que tener y utilizar en función del tipo de embarcación y de la normativa vigente. Una de las normas básicas en este sentido es que absolutamente todas las personas que estén en el barco deben utilizar armillas salvavidas.

Los accidentes de embarcaciones son similares a los de los coches (puede haber implicada una única embarcación o más de una), pero con dos factores de peligro añadidos que son el agua y el aislamiento en medio del mar. Por eso es tan importante la formación, ya que si se tienen los conocimientos necesarios, tanto en técnica como en seguridad, la mayoría de estos se pueden evitar y/o minimizar sus consecuencias.

Se debe tener en cuenta que la mayoría de los accidentes de embarcaciones se producen por imprudencia y también por embriaguez. Por lo tanto, la actitud de todos los tripulantes y pasajeros es muy importante.

Del mismo modo que pasa con los vehículos, para navegar se necesita disponer de un seguro. El seguro obligatorio es el que cubre los daños a terceros y la responsabilidad civil. Es importante saber que es ilegal navegar sin seguro.

Y es muy importante no olvidarse de los más pequeños que son los más frágiles. Si hay niños en la embarcación es muy recomendable colocar redes de protección al entorno, no dejar que corran por la cubierta, evitar que hagan sus necesidades fisiológicas por la borda y que no se bañen en alta mar si no hay una escalera para salir con rapidez del agua y si no hay un adulto que los vigile constantemente.

El mar es mágico, es un lugar de paz y tranquilidad, es energía pura, es cautivador… pero también es peligroso, es imprevisible… y por eso hay que estar muy atento. Es importante disfrutar de él, pero en condiciones.