Lo que en un primer momento puede parecer un siniestro leve, con el paso de las horas se puede convertir en un siniestro grave y tener importantes afectaciones para las personas implicadas y sus propiedades y pertinencias. Por ese motivo, insistimos en la importancia del mantenimiento, ya que es la única manera de poder evitar males mayores, aunque no siempre es posible.

Tener el cuadro de luces de la comunidad en buenas condiciones puede evitar, por ejemplo, un incendio provocado por un cortocircuito. Y, por lo tanto, podemos evitar males mayores a todo el edificio y ahorrarnos, a lo mejor, desalojar a los vecinos y llevar a cabo importantes reparaciones, a cada uno de los hogares con la complicación que eso supone. Sin contar, evidentemente, con las víctimas que podemos evitar, ya que la falta de mantenimiento puede provocar, también, víctimas personales.

Si eres administrador o miembro de la Junta de la comunidad, te recomendamos que propongas un plan de inversiones para que la comunidad se encuentre siempre en buenas condiciones.