Saber qué se percibe al acceder a la baja por enfermedad de autónomos es una de las principales preocupaciones de un trabajador por cuenta propia cuando se encuentra en una situación de indisposición. Se trata de un aspecto de vital importancia, ya que, aún estando de baja, debe seguir haciendo frente a una serie de obligaciones inaplazables. 

No hay duda de que un autónomo no dispone de las mismas coberturas sociales que un trabajador por cuenta ajena. Por ello, cuando debe solicitar una baja por enfermedad o por cese de actividad, su situación, tanto personal como profesional, puede verse resentida.

 

¿Cuánto cobra un autónomo de baja por enfermedad?

En caso de baja por enfermedad, un trabajador por cuenta propia percibe: 

  • En caso de enfermedad común o de accidente no laboral: Se empieza a cobrar el 60% a partir del cuarto día del inicio de la baja hasta el día 21. A partir del día 22, la prestación aumenta hasta el 75%. 
  • En caso de enfermedad o de accidente laboral: Se cobra el 75% de la base de cotización del mes anterior desde el primer día de la baja. Sin embargo, para acceder a esta prestación, antes se debe haber abonado la cotización por contingencias profesionales de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales. En todo caso, ésta es voluntaria e incrementa la cuota de autónomos entre un 0,1% y un 8,5%.   

 

A modo de ejemplo, para saber qué se percibe al acceder a la baja por enfermedad de autónomos, debemos tener en cuenta que más del 80% de los trabajadores autónomos españoles cotiza en la Seguridad Social por la base mínima. Por ello, en el momento de sufrir una baja laboral, a un autónomo le corresponde recibir unos 600 euros. A esta cifra se le debe restar la cuota mensual de la Seguridad Social a la que debe seguir haciendo frente, aún estando de baja.

En la mayoría de los casos, esta cantidad es totalmente insuficiente para afrontar los gastos mensuales. A la situación personal de incapacidad temporal, se le debe sumar la reducción de ingresos y, en consecuencia, la preocupación de ver cómo el negocio decae. En algunos casos, incluso puede llegar a peligrar la continuación de la actividad. Es por ello que muchos autónomos, en caso de accidente o enfermedad, sienten la necesidad de seguir trabajando para asegurar sus ingresos. Habitualmente, no pueden darse de baja y siguen con sus tareas hasta que la situación es completamente insostenible. 

No hay ni que decir que llegar a tal extremo nunca debería ser una opción. Por ello, en caso de ser trabajador por cuenta propia, lo más recomendable es contratar un seguro de baja laboral con el que poder resolver con total tranquilidad todos los compromisos económicos.  

Sin embargo, en caso de incapacidad, el problema no solo es garantizar el pago durante los días en que el trabajador se encuentra de baja, sino también asegurar sus ingresos en el futuro y, por tanto, asegurar la continuidad de su negocio. 

 

Las ventajas del seguro para autónomos

El objetivo final de cualquier seguro para autónomos es que la carrera profesional del asegurado no tenga fin. Por ello, es básico contar con las coberturas necesarias en el presente, pero también en el futuro. 

Un trabajador por cuenta ajena, además de asegurarse una indemnización por baja laboral, también debe valorar la contratación de un buen seguro de salud por infinidad de motivos. El primer inconveniente con el que se encuentra un autónomo que debe acudir al médico a través de la seguridad social es la disponibilidad. Para muchos trabajadores por cuenta propia resulta complicado conciliar el trabajo con cuestiones personales como la atención médica. Por este motivo, necesita acceso a una sanidad rápida y de calidad, que le permita acudir al especialista a la hora que más le convenga para no descuidar sus obligaciones. 

Además, se debe sumar el hecho de que, cuando sufre una indisposición, necesita ser atendido rápidamente para poder seguir con su actividad diaria lo más rápido posible. En ese sentido, es importante tener en cuenta que en la sanidad privada, los procesos quirúrgicos se encuentran por debajo de los 30 días. En cambio, en la sanidad pública este tiempo se tiene que ver multiplicado por tres. Por tanto, gracias a un seguro médico, un trabajador por cuenta propia tendrá acceso a una sanidad rápida y eficaz que le permita reducir al máximo el periodo de inactividad. 

Por último, para conocer todas las ventajas que puede ofrecerte un seguro de baja laboral para autónomos, te recomendamos que eches una ojeada al siguiente enlace. Para más información sobre seguros para autónomos puedes consultar directamente el apartado de nuestra web destinado a los trabajadores por cuenta propia. En él, encontrarás algunas preguntas y respuestas que conforman un plan de protección integrado para autónomos, con el objetivo de que estés bien protegido. Analízalas una por una y toma medidas para no sufrir ante los riesgos a los que estás expuesto. Una vez que lo hayas hecho, te podrás centrar en crecer y vivir bien.